El Salvador
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Es una expresión de las relaciones de poder de dominación, control y violentamiento de derechos en las relaciones familiares especialmente contra las mujeres, niñez y adolescencia.

La violencia intrafamiliar puede adoptar diversas formas y puede ocurrir de vez en cuando o siempre. Los siguientes son algunos ejemplos:

Violencia física:
Cuando te empujan, maltratan, pegan, patean, usan objetos o armas contra ti.
Esta es la forma más obvia de violencia intrafamiliar.

Violencia sexual:
Cuando te presionan o fuerzan a participar en un acto sexual contra tu voluntad.

Violencia emocional y psicológica:
Cuando te dicen que eres fea, gorda, mala madre, que no tienes futuro, o cuando tu pareja te dice; “Si me quisieras de verdad, harías lo que fuera por mí”.

Violencia patrimonial:
Cuando no te da dinero suficiente para los alimentos, vestido, gastos médicos, educación, recreación para ti o tus hijos. No te da dinero para pagar las cuentas y
 espera que satisfagas todas tus necesidades con el poco dinero que te proporciona. También constituye violencia económica el hecho que tu pareja te obligue a que le entregues el dinero que tú ganas.

Violencia social:
Cuando no te permite ver a tu familia o amistades.

A veces es difícil darse cuenta que una persona tiene una pareja violenta. Principalmente para la víctima. Tanto las mujeres que son víctimas, como las personas violentadoras pueden tener una personalidad y condición social muy diversa.

La mayoría de las mujeres que tienen una pareja violenta no se lo dicen a nadie, pero ¿cómo pueden darse cuenta? Los siguientes son indicios de una relación violenta:

Abuso verbal
Constantemente la hace de menos mediante insultos y críticas, humillándola en público o en privado.

Golpes y lesiones
A menudo él le ocasiona golpes y lesiones, no pudiendo ella explicar cómo le ocurrieron o dando alguna excusa poco creíble.

Temperamento violento
A ella, a sus hijos e hijas, familiares, amigos o mascota, la amenaza con hacerle daño, les culpa de todo lo que pasa y se pone furioso con el fin de asustarles.

Carácter dominante
La controla constantemente: preguntándole donde está, llamándola a su trabajo todo el día, revisándole el teléfono, cartera, salidas y kilometraje de su carro, escuchando sus llamadas telefónicas, quitándole su dinero y revisando sus gastos.

Celos exagerados
Es celoso, tiene un comportamiento posesivo, la vigila, la sigue, la acusa de coquetear con hombres o tener amantes.

Aislamiento
Le dice que no vea a determinados familiares o amigos, le impide estudiar o trabajar y la obliga a quedarse en la casa cuando ella quiere salir.

Cambios emocionales
Ella parece nerviosa, atemorizada o no habla cuando su pareja está presente.

Comportamiento de los hijos e hijas
Tienen problemas en la escuela, son tímidos/as, retraídos/as, agresivos/as, suelen no se llevarse bien con otros/as niños o  niñas.

Los estudios han revelado que la probabilidad del aumento de la violencia, o incluso la muerte por violencia intrafamiliar, se puede dar cuando ella trata de marcharse o terminar esa relación violenta.

Por lo tanto, marcharse no siempre significa seguridad. Si tú (o alguien que conoces) piensa terminar una relación violenta o dar algún paso legal para dejar esa relación, es esencial que elabores un plan de seguridad y tomes en cuenta lo siguiente:

· Si intenta golpearte no te metas en la cocina o cuarto,
corre a un lugar donde puedan escucharte y grita. Avísales a tus hijas e hijos para que salgan y pidan ayuda.

· Si existe un peligro inmediato en horas inhábiles, fines de semana o días festivos, llama al 110 de la Policía Nacional Civil o ponte de acuerdo con una vecina o amiga para que lo haga.

· Si la violencia sucede en días y horas hábiles, llama a los teléfonos de las instituciones y organizaciones que se mencionan abajo.

· Guarda en el trabajo, casa de un familiar, amiga o vecina que conozca tu situación, una bolsa de documentos y dinero; un juego de llaves; una bolsa pequeña de ropa para ti, tus hijas e hijos y un juguete que le guste o reconforte a tus hijas o hijos pequeños.

· Ten juntos y seguros tus documentos más importantes o los de tus hijos e hijas y copia de los mismos: cédula de vecindad, partidas de nacimiento, de matrimonio, pasaportes, escrituras de propiedad de bienes inmuebles o vehículos, chequera y números de las cuentas de banco y otros papeles que consideres importantes.